Proto narrativas «dark»: Magical Knight Rayearth

En español las recordamos como «Las Guerreras Mágicas», uno de los productos más aclamados del trabajo del colectivo CLAMP y también uno de los más polémicos en cuanto a su historia.

Magical Knight Rayearth es la historia de tres chicas en edad escolar: Hikaru, Umi y Fuu que asisten a escuelas diferentes y tienen, aparentemente, personalidades e intereses diferentes. A pesar de estas diferencias, se ven obligadas a estar juntas tras ser llamadas por Emeraude a Céfiro, un mundo mágico del cuál Emeraude es pilar y regente. Pronto se enteran que ella ha sido secuestrada por Zagato, su sumo sacerdote y que deben convertirse en las guerreras legendarias para despertar a los mashin espíritus de poder a lo mecha y así salvar a Céfiro y a su reina, aparentemente. Sin embargo, habrá un giro inesperado en la narrativa que es la razón de esta entrada.

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Abordaremos específicamente la primera parte de la historia en Magical Knight Rayearth, los primeros tres volúmenes, es decir, desde la llegada de ellas a Céfiro hasta el aftermath de la lucha contra Emeraude.

Dentro de lo clásico, lo subversivo

Magical Knight Rayearth vio la luz en 1993, en el inicio de una época donde el género de magical girls ya comenzaba a establecerse y a definir su propia estructura, proceso en el que CLAMP tendría una participación importante. Magical Knight Rayearth, así como Card Captor Sakura o Sailor Moon no sólo pertenece a la época de oro del género, sino que son los productos que fundamentan esta época y el rompimiento de la era clásica, previa a la institucionalización del género.

Sin embargo, una relectura del producto con una visión contemporánea nos muestra que  quizá haya más en esta historia y su valor narrativo, especialmente en una época donde la tendencia en el tono de las magical girls se ha derivado tanto del modelo Sailor Moon.

A diferencia de la norma en su época, Magical Knight Rayearth parece ser más explícita en la violencia haca sus personajes, siendo evidente el uso de elementos como la sangra y heridas físicas explícitas.

Así mismo, el abordaje de sus narrativas globales, así como las de cada arco de personaje, tienen tintes más sombríos: hablamos abiertamente de la obsesión amorosa, de la sexualización del cuerpo, de la muerte, el suicidio y el abuso familiar.

Si bien estos tonos complejos y sombríos los hemos podido ver en otros productos de la época clásica como Cutie Honey, Princess Tutu, Uta Kata, Sailor Moon o Minky Momo, es la constancia de estos lo que hace destacar a Magical Knight Rayearth en una época del mahō shōjo donde estos tintes oscuros NO era la norma.

¿Son o no son dark magical girls?

Definitivamente no. La nueva ola del género con la tendencia hacia las narrativas sombrías (lo que el fandom ya se ha apropiado bajo la etiqueta de «dark magical girls») va más allá que sólo los estilemas que asociamos con este subgénero.

No, la violencia, la sangre y la muerte no hacen «dark» a una narrativa, al menos no dentro del género de magical girls; si así lo fuera, tendríamos dark magical girls desde los 80’s y no es así… o bueno, técnicamente las tenemos, sólo no con la clasificación dentro del género.

Esta es una discusión común al hablar del género y estas divisiones modernas. Usualmente se intenta hacer un caso por estos productos «más oscuros», rechazando la idea de que esta nueva ola del género inició en los 2010’s (concretamente, según la genealogía del género, con Puella Magi Madoka Magica). La concepción de un género (y subgénero) es un poco más complicada que sólo recursos estéticos.

Al momento de definir un género independiente este debe contar con tropos y discursos recurrentes que le den soporte e identidad. Las dark magical girls (que no son un género aparte) dependen de los tropos y discursos comunes en el mahō shōjo, simplemente se ajustan estilemas nuevos o quizá poco comunes para nombrarlos como una corriente aparte.

Entonces, en estricta teoría, Madoka Magica inauguró el subgénero oscuro de las chicas mágicas ya que es quien, a través de su trabajo de deconstrucción literaria, al criticar los discursos comunes, evidenciar los tropos del género y desafiar la normativa de este popularizó y estandarizó (esta es la palabra clave) una nueva metodología, nuevos patrones para construir estas historias. ¿Esto significa que Madoka es la primera dark magical girl? ¡Por supuesto que no! Al menos no si queremos ser muy técnicos, pero el subgénero, ese sí vio la luz con ella.

¿Cómo llamamos entonces a estas narrativas «oscuras» previas a Madoka (y que, de cierta forma, inspiraron a Madoka), como Magical Knight Rayeart? El termino correcto es «protonarrativa» (exacto, de la misma raíz lingüística de «prototipo»).

Podríamos considerar a Magical Knight Rayearth y sus cualidades discursivas tan complejas como una de las protonarrativas oscuras que existieron a la par de productos ligeros como Creamy Mami o Lalabell, pero que ahora, gracias al nacimiento de una nueva etiqueta con Madoka Magica, podemos reconocer como, si queremos sonar épicos, «adelantadas a su época».

Estas protonarrativas no son extrañas en la post modernidad (que nadie les diga lo contrario, ya estaba activa desde los años 60’s) y es el rescate de estos textos lo que nos ha llevado a avanzar la literatura (o el anime o el manga) a los nuevos modelos contemporáneos, quizá más crudos, quizá más explícitos en realidad, pero que no son lo mismo.

¿Por qué yo no soy darks?

En una entrada anterior hablamos un poco acerca de qué es lo que define el subgénero oscuro de las magical girls. Quisiera elaborar un poco más al respecto.

Para mí no es la presencia de estos elementos oscuros y complejos lo que define al subgénero sino la permanencia y tratamiento de estos; es decir, es más que el tono y la forma, es todo del fondo.

Desde Madoka se ha popularizado una violencia más explícita (que ya vimos incluso existía desde Magical Knight Rayearth): tenemos más sangre, más muerte, chicas mágicas matándose entre sí y sufriendo de forma más compleja que antes y aún así la diferencia está en lo que sucede después.

Cuando Usagi pierde a Mamoru, ella sufre su pérdida y llora, pero se levanta con el apoyo de sus amigas y lo olvida, brevemente, o al menos aprende a no dejar que le afecte. Cuando Minky Momo muere atropellada por un camión, renace en una nueva bebé, signo de la esperanza de su reino. Con las dark magical girls no sucede esto, ellas no se levantan de estas situaciones, sus heridas simplemente no desaparecen.

Cuando Mami es asesinada por la bruja Charlotte, esta no regresa a la vida (salvo el deus ex machina del viaje en el tiempo). Cuando Sayaka desciende en su espiral autodestructiva, Madoka no es capaz de regresarla con el «poder de la amistad». Cuando las niñas mágicas en Raising Project o en Mahō Shōjo Site mueren no hay manera de volverlas a la vida. Así no funciona este nuevo mundo.

El subgénero dark depende indispensablemente de este nuevo tropo: las cicatrices de batalla. En un ambiente complejo y oscuro, quizá algunos dirían más realista (irónicamente, ya que hablamos de mundos fantásticos), las cosas no se arreglan mágicamente ni las chicas son capaces de superarlo todo sólo con la bondad de sus corazones: los abusos, la violencia y las heridas se quedan, a pesar de la magia y de la brillantina, porque es parte de lo que viene con esos poderes.

Si quisiéramos esbozar una lista de nuevos tropos y discursos para hablar del subgénero de dark magical girls (que sigue, a mi parecer, en construcción) podríamos hablar de:

  • La permanencia de las heridas, físicas y emocionales, durante todo el relato
  • La premisa del poder con un «precio»
  • La supresión de la inocencia femenina y el abuso del poder sobre las chicas
  • La exploración emocional sobre la situacional: el drama interno sobre el drama externo
  • La inclusión evidente de nuevas representaciones (queer sobretodo)

¿Qué otros elementos podríamos encontrar en estas narrativas? Por supuesto, esta misma lista podemos verla difuminada en productos tradicionales, pero ahora son regla y generalidades de una nueva forma de hacer el género que poco a poco se va volviendo menos la subversión y más la nueva normativa.

2 respuestas a «Proto narrativas «dark»: Magical Knight Rayearth»

  1. […] del género, desde Marvelous Melmo hasta Madoka Magica, el resurgimiento de este gracias a una nueva ola, aparentemente denominada dark magical girls (género en el cual, en realidad ni la violencia ni […]

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  2. […] ante la ausencia de toda la parafernalia de sus contrapartes más llamativas. Esta historia, como todos los trabajos de CLAMP son altamente revolucionarios en los modos de crear discursos con la maravilla de ser presentados […]

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