Quienes han hurgado en las profundidades curiosas del vasto universo Marvel, más allá de lo presentado en el cine, seguramente ya se toparon con un personaje muy particular: Squirrel Girl, la chica superheroína que es, si bien con harta comedia, canónicamente uno de los seres más poderosos de todo el universo.
Así es, esto es canon.

Squirrel Girl me parece uno de los héroes más maravillosos que nos ha dado el Universo Marvel y no por este infinito poder cósmico (que es realmente más ingenio que otra cosa), sino por el tipo de historia tan atípica dentro de las expectativas que tenemos del súper héroe occidental.
No pretendo hacer una genealogía de los súper héroes porque me falta mucha experiencia en ellos, pero a grandes rasgos podría identificar los siguientes:
- Los héroes clásicos, muy griegos y Odiseaicos (no existe esta palabra, btw) como Captain America y Superman, pilares de la justicia y, si bien merodeadores, encarnación tangible del ejercicio del poder alterno a la ley, pero técnicamente dentro de ella (aunque este concepto es muy frágil) utópicamente mesiánicos y casi como una representación humanizada del Panóptico Foucaultiano (hoy ando con todo inventando palabras).
- Los héroes punk, ochenteros, desfachatados, al margen de la ley y desencantados de todo paradigma moral romántico. Estos son los héroes de Alan Moore, los Watchmen, los V, los Hombres Extraordinarios y también otros antihéroes similares cuya verdadera función es apuntar al pesimismo social y al rechazo de las estructuras de poder que ellos, en teoría, ejercen también.
- Los héroes integrados a la sociedad, una visión muy post moderna, y resultantes de diversos mecanismos sociales que los incluye de forma que se construye un entorno social y regulatorio entorno a ellos. Héroes como My Hero Academia que son una visión análoga pero polarizada de los Watchmen.
- Los héroes cómicos, burlones y parodia que buscan poner en evidencia los absurdos del héroe tradicional y las estructuras de producción de cada creador y los procesos narrativos desde la sátira, no desde lo punk (aunque sí, hay muchos muy punk). Aquí es donde entra Squirrel Girl.
Doreen Green es una joven estudiante de Tecnologías de la Computación con una particular forma de ver la vida y con el sueño de ser una gran heroína. Sus poderes son «todos los poderes de una ardilla y todos los poderes de una chica», los cuáles se sintetizan en habilidades físicas aumentadas, agilidad, la capacidad de comunicarse con las ardillas y una frondosa cola que es parte de su cuerpo. Curiosamente, Doreen no es un mutante (no hay gen X) ni un inhumano, tampoco sus poderes son adquiridos por tecnología o alguna ardilla radioactiva… ella simplemente nació así.

Geek, sarcástica, feminista, de humor ácido, visión positiva y gran amiga, Squirrel Girl es sin duda una gran contribución a las filas de héroes femeninos que, además, nos da un respiro de las incontables narrativas románticas como la segunda-detrás-del-hombre-que-ama y de los motivos visuales exorbitantemente sexualizados con cuerpos y poses irreales. No, Squirrel Girl quiere ser esa chica «real y moderna», la misma que lee sus historias y que pueda representarla de forma más fiel.
A todas luces, es evidente que Squirrel Girl es una parodia de los héroes carismáticos y con temas animales; prácticamente una versión cómica de Spider Man, con la suficiente seriedad en la trama para poder verse dentro del «universo central». Esta es la naturaleza íntima de Squirrel Girl desde su concepción *inicia flashback*

Por ahí de 1992, Squirrel Girl tuvo su primera aparición como invitada en Marvel Heroes, en una historia de Iron Man en la que Doreen, en su ardiente deseo de ser un súper héroe (y claro, un Vengador) embosca a Iron Man para mostrarle sus insuperables poderes de ardilla. Este encuentro deviene, por algún deus ex machina en un enfrentamiento contra Dr. Doom, al cual Doreen logra vencer con un ejército de ardillas, salvando a Iron Man en el proceso (quien a pesar de ello NO la invitó a trabajar con él… ojete).
A partir de ahí, Doreen desapareció casi por completo y si bien seguía considerándose una broma recurrente en el Universo Marvel, no sería hasta 2014 cuando Ryan North y Erica Henderson tuvieran la tarea de crear «The Unbeatable Squirrel Girl» que veríamos a este héroe en toda su gloria y potencial.
The Unbeatable Squirrel Girl hace gallarda evidencia de lo que es: un comic que parodia al comic y particularmente a los comic de súper héroes pero de tal manera que siga manteniendo su integridad y seriedad como un personaje respetable y un héroe importante para la continuidad del Universo Marvel.

Squirrel Girl deconstruye (es decir, pone en evidencia las estructuras que componen tradicionalmente al súper héroe y las reacomoda a su gusto y capricho) múltiples tropos del súper héroe: cuestiona esta manía por el método del «vigilante», propone soluciones pacíficas e ingeniosas para sembrar la idea de que no todo se soluciona Hulkpeando por la vida, se interesa por los villanos y sus motivos, se interesa por tener una vida propia y tranquila, etc. Gracias a las aventuras de Doreen podemos ver con otros ojos mundanos al héroe, que ya no desciende desde las alturas para tener piedad y salvar a los mortales, sino que es un igual a nosotros, sólo con un deber particular nacido de la responsabilidad que conllevan sus poderes (coff coff Spider Man, les dije coff).
Además, teniendo esta libertad narrativa para jugar con los conceptos a través de esta visión rebelde y desfachatada, llega también la libertad creativa de jugar con el medio y el formato. The Unbeatable Squirrel Girl tiene números brillantes que explotan los límites de sus propias viñetas y estructuras editoriales para ofrecer desde historias de hipertexto, hasta números atípicos con los forros en total desuso.
Estas son algunas de las razones por las que Doreen Green es sin duda mi súper héroe favorito y, para contestar la pregunta inicial de esta entrada: ¿por qué necesitamos héroes que no se tomen en serio? mi idea sería: romper el ciclo de adoración religiosa y bajar el «deber de hacer el bien» a nuestras manos, ¿qué mejor forma de empoderamiento del lector que un héroe que le enseñe que él mismo puede serlo? Los héroes que «no se toman en serio» (que para este punto ya debes saber, lector, que es sólo una afirmación irónica) nos ayudan a nosotros tomarnos en serio y dejar atrás estas ideas del poder justiciero como un súper ente que vela por nosotros para aprehender esa responsabilidad y poder ejercer una fuerza ética dentro de nuestra propia cotidianidad.
En breve: un héroe que me muestre el héroe que yo puedo llegar a ser.

PD: The Unbeatable Squirrel Girl ha, tristemente, llegado a su fin pero la colección casi completa (falta que lancen el último tomo compilado) está disponible en Amazon, en pasta dura y vale cada centavo.
PD 2: Squirrel Girl sí logra su sueño de ser un Avenger (Great Lake Avengers), ha derrotado a todo el Universo Marvel y hasta tiene amoríos con Wolverine, así que hay mucho que disfrutar en sus aventuras, que actualmente continúan en Marvel Rising en compañía de Ms Marvel.


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