El trabajo de Naoko Takeuchi es reconocido y respetado no sólo por aficionados al género de niñas mágicas, sino también por la industria japonesa del manga. Esto se debe en gran medida al cuidado meticuloso puesto no sólo en la historia que se cuenta, sino también en el universo narrativo construido con una gran carga de simbolismo que denota un profundo conocimiento de Takeuchi de la cultura tradicional de Japón y del mundo.
Por ello, dedicaré esta entrada a desmenuzar estos guiños en los personajes de Takeuchi, para comprender más a profundidad el rol que ella ha creado para cada uno de ellos:
Usagi Tsukino – Sailor Moon
La protagonista y heroína de la historia, Usagi es una chica torpe, romántica y de corazón puro que será en nuestra historia, la reencarnación de la princesa de la Luna.
Su nombre, si bien literal para la cultura Japonesa, es simbólico ya que se traduce textualmente como «conejo de la luna» (Tsuki no Usagi), lo cuál ya delata bastante origen y rol en la historia. El nombre de Usagi (Conejo) hace además un juego de palabras divertido con algunas de sus características físicas, especialmente su peinado en chichones (odango).
Usagi comparte cualidades narrativas con una historia tradicional japonesa llamada Taketori Monogatari (El cuento del cortador de bambú), una historia japonesa ancestral del S. XVI que es consideraba la historia escrita más vieja en la cultura japonesa. En el cuento, conocido más popularmente como Kaguya-hime no Monogatari (La historia de la princesa Kaguya) que cuenta la leyenda de una niña que fue adoptada por una pareja de ancianos. La niña había nacido en la luna y con debería regresar allá en la última luna llena. La historia de Kaguya ha sido incluso usada y mencionada en algunos capítulos y películas de los diferentes productos de Sailor Moon.
Usagi es de signo zodiacal Cáncer, según el canon de la historia. Para los creyentes de la astrología, el signo Cáncer es regido por la luna y suele representar personas sumamente emocionales.
Sailor Moon es por una parte un nuevo modelo de feminidad que propone Takeuchi: más libre y separada de las exigencias culturales del Japón fundamentalista. Por ello, sus «defectos» son en realidad rasgos de carácter que representan «espacios en blanco» que irán complementando sus compañeras.

Ami Mizuno
Sailor Mercury. Ami Mizuno es una chica tímida e inteligente cuyo alter ego es la Sailor Senshi del agua y el intelecto. Al igual que con Usagi, su nombre también posee un significado importante que refleja su personalidad: Mizu no Ami se traduciría como «Belleza del Agua», lo cuál es una perfecta analogía a sus poderes como senshi y su personalidad en general.
El color predominante en Ami es el azul celeste, color asociado con el agua y la tranquilidad mental.
En la mitología occidental, Mercurio (y su equivalente Hermes en los griegos) es el dios romano de la comunicación y el saber. Esta cualidad es importante al definir a Ami como personaje y sus cualidades intelectuales. Hermes será también el dios que porta el caduceo, el cuál es hoy en día el signo por excelencia de la medicina, área del conocimiento que Ami ambiciona estudiar.
Según el canon, Ami es de signo Virgo, los cuáles suelen ser personas obsesivas con el orden y con grandes capacidades intelectuales. Además, Virgo representa la figura de una virgen, similar a la actitud recatada y pura de Ami y que es el signo regido por el planeta Mercurio. Además, podría relacionarse también el elemento de «belleza» incluido en su nombre.

Rei Hino
Sailor Mars, una de las senshis más aguerridas y con una gran personalidad dentro del equipo. El nombre de Rei se traduciría del japonés como «Espíritu de Fuego» (Hi no Rei), lo cuál es una fiel descripción de su personaje y sus poderes.
Rei la sailor del planeta marte y el elemento fuego, el cuál siempre ha sido una metáfora de las personalidades líderes, fuertes y tenaces. Según el canon, Rei es de signo Aries, el primer signo de fuego del zodiaco, regido por el planeta Marte. Rei es acompañada comúnmente por dos cuervos, llamados Fobos y Deimos, como los satélites de Marte.
Además de sus poderes de Senshi, Rei es también representada en la historia como una chica espiritual con poderes sobrenaturales. Rei vive y trabaja en un antiguo templo sintoísta en el que es la sacerdotisa. Según las creencias folklóricas, el fuego es el elemento del espíritu y una fuente de poder entregada a los hombres por los dioses.
Rei representa entonces también una importante metáfora con la espiritualidad dentro de la historia ya que en ella se representan de forma evidente dos formas de espiritualidad que conviven de forma armónica: el sintoísmo oriental y el catolicismo occidental. Rei sería entonces el elemento con el que Takeuchi representa el sincretismo cultural que vivió Japón desde el S. XIX y la llegada de las creencias de occidente.
Otro dato curioso es que tradicionalmente las sacerdotisas japonesas solían estar entrenadas en el tiro con arco, algo que es representado en el Dream Arc cuando adquiere su nuevo poder.

Mercury y Mars, las dos cara de Japón
Naoko explora la relación entre el Japón tradicional y el nuevo Japón moderno que nació con la llegada del S. XX a través de la relación entre estas dos mujeres.
Por una parte, Rei Hino encarnaría en ella todos los iconos de un Japón fundamentalista: la religión, la espiritualidad y la representación tradicional de la belleza de la mujer japonesa.
Ami sería entonces la representación de un Japón moderno y que ha adoptado la tecnología, una cultura del conocimiento y éxito académico que, además, ya le es permitido a la mujer.
Sin embargo, Naoko cruza estos dos símbolos y los mezcla para crear una unión equilibrada entre ambos mundos, dandole a Ami cualidades de personalidad más tradicionales en las chicas japonesas: como la sutileza y la complacencia, mientras que Rei sería una chica más contestataria y rebelde, así como las primeras feministas en los años 60’s en Japón.
Makoto Kino
Sailor Jupiter. Makoto Kino es una chica rara para el estándar japonés: es muy alta y muy fuerte, por lo que en un inicio la relegan hasta que Usagi se acerca a ella y logra entablar una amistad.
Sailor Jupiter, así como el dios romano del que toma su nombre el planeta (Zeus para los griegos), posee la fuerza del trueno. Además, sus cualidades físicas simulan incluso al planeta mismo ya que es la más grande de todas las senshi (así como el gigante planeta de Júpiter).
Su nombre podría traducirse como «Árbol de la verdad» (Ki no Makoto) y aquí encontramos uno de los sincretismos más bellos entre la cultura occidental y oriental. Para la mitología japonesa, Jupiter era un planeta lleno de árboles (Ki no podría también traducirse como «campo de árboles» y flores, por ello su color era verde al observarlo desde la tierra y esto se relaciona ampliamente con los otros poderes de Jupiter: la tormenta floral.
Aquí Takeuchi nos da una simbología hermosa ya que nos ofrece un personaje que es tan fuerte y poderosa como el rayo, pero por dentro es frágil y romántica, así como se representa a las flores.
Makoto, según el canon de la serie, es Sagitario, el planeta regido por Júpiter y que suele hablar de personas generosas, hogareñas y con un gran sentido del humor.

Minako Aino
Sailor Venus y, en otro tiempo previo, Sailor V. La primera senshi en despertar a sus poderes y la líder de las inner senshi.
Su nombre, al traducir los kanjis, significaría «hermosa niña del amor» (Ai no Minako) y esta es una descripción perfecta para la senshi protegida por el planeta Venus, definida por la mitología occidental, como la diosa del amor y la belleza.
Sailor Venus es descrita como la líder de las inner senshi (considerando a Usagi la princesa de todas ellas) y esto encuentra un símil ideal con el planeta mismo ya que Venus es el planeta más cercano a la tierra y más similar a esta en tamaño, rasgo que Takeuchi tradujo a la historia en todas las similitudes físicas y de personalidad que Minako tiene con Usagi.
Minako es, según el canon, de signo libra, la balanza que representa la justicia. Para los creyentes de la astrología, libra es el signo de las personas agraciadas, artísticas, sociables y diplomáticas. Por ello no es sorpresa que Sailor Venus sea la líder de las inner senshi, pues ella representa en sí misma los dos grandes preceptos del lema de las sailor: «el amor y la justicia».

Makoto y Minako: una breve progresión de la mujer japonesa
Así como Ami y Rei representan el contraste entre el Japón tradicional y el Japón moderno, Makoto y Minako son otra pareja que aborda dos aspectos opuestos: la mujer japonesa y su rol social.
Makoto encarna los ideales y aspiraciones de la cultura femenina tradicional de Japón (el shōjo bunka): desea casarse, tener un buen hogar y tiene un particular interés en las tareas domésticas.
Minako, por su parte, es la representación de las nuevas chicas japonesas, cuya cultura tomó fuerza a finales del S. XIX y que se intensificó en el S. XX con la ola Harayuku. Minako es la chica que vive de sueños, que aspira a ser un idol y que desea un reconocimiento social que la ponga en el centro de la vida cultural.
Aún así, tal como lo hizo con Ami y Rei, Naoko cruza estos signos aspectos de la feminidad japonesa para darle un contraste interesante: Makoto quién es la chica tradicional y fundamentalista es a la vez físicamente atípica y extraña, simbolizando ese nuevo canon de belleza que llegó con la mirada occidental a Japón. Minako, la rebelde y algo masculina chica, es dibujada como muy femenina, con detalles coquetos y sujeta a una apariencia estéticamente más tradicional e idealizada para la mirada japonesa.
Las cuatro guerreras del amor y la justicia
No es gratuita la forma en la que Takeuchi armó el equipo se senshis que acompañan a la princesa en los primeros arcos de la historia. Estas cuatro chicas son complementarias a Usagi y representan una aspecto importante del humano y, finalmente, del desarrollo personal de la propia Usagi para madurar y convertirse en la verdadera reina de la luna.
En esta representación simbólica, Ami es la mente, Rei el espíritu, Makoto el cuerpo y Minako el corazón, los cuatro aspectos fundamentales del hombre que los mismos griegos definían en su autopsia integral del ser humano.
Usagi, por su rol de protagonista, es uno mismo, es la heroica representación de la audiencia y de la mujer moderna que busca una propia historia, una identidad a la cuál aferrarse y una liberación de las imposiciones sociales que no le vienen en medida. Ella recibe y asume los aspectos que las otras senshi le brindan para alcanzar el poder final y convertirse, justamente, en la encarnación de la perfección femenina y su capacidad para ejercer el poder cultural.


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