Brevísima historia de las niñas mágicas

En retrospectiva, se considera que el género surgió durante la década de los 60’s, aún dentro del espectro del shōjo manga que englobaba todas las formas de narrativa gráfica japonesa pensadas para mujeres jóvenes en edad escolar y que estaba dominado por la construcción de la imagen de la mujer socialmente aceptada en Japón: un molde social de ser elegante, propia, de oficio y versada para convertirse en una buena esposa y una madre sabia.

Históricamente, se hace referencia a dos productos como los predecesores puntuales del mahō shōjo tanto por sus características estéticas como por sus elementos simbólicos, estos son: Mahotsukai Sarī (1966) y Himitsu no Akko-chan (1969). Si bien existieron productos predecesores que fueron inspiración del discurso de la mujer como protagonista y héroe, como Ribbon No Kishi de Ozamu Tezuka, estos productos no se consideran dentro del género como tal.

Con estos dos productos iniciaría la Época Clásica del género (por darle un nombre al periodo) que abarcaría desde los años 60’s hasta inicios de los 90’s, teniendo estos dos productos como representantes de la corriente y bases para inspirar los productos subsecuentes. En esta Época Clásica, podríamos dividir los productos del género en una dicotomía basada en el origen de los poderes mágicos de las niñas, heredados (nacen con ellos) o investidos (se les otorgan) de la siguiente manera:

Epoca clasica-01

Como podemos apreciar en el gráfico, el modelo expuesto por Akko-chan eventualmente se impondría sobre el modelo de Sally The Witch (sin que este desapareciera totalmente) y tendría una producción más constante. Esto en parte responde a una variable económica que es la venta de juguetes que podían producirse en masa y venderse como coleccionables, siendo una de las fuentes de ingresos principales (y eventualmente la más importante) para los estudios de animación.

Esto también tuvo un impacto discursivo importante en los productos del género ya que al dejar de lado la magia como una parte nativa en la protagonista y hacer énfasis en la “obtención de los poderes” (y la responsabilidad que estos traían), se codificó como una metáfora del desarrollo personal, emocional y sexual de la mujer que maduraba gracias al poder mágico y su correcto uso en el mundo. Este discurso prácticamente monopolizaría los productos culturales del mahō shōjo durante le Época de Oro que iniciaría a principios de los 90’s con Sailor Moon.

Haruka

El gran aporte cultural de la Época de Oro del mahō sōjo es su casi total separación de la imagen idílica de la mujer japonesa aún presente en una gran parte de los productos de la Época Clásica. Es a partir de esta separación que el manga y anime mahō shōjo ya no solamente muestra otras “formas” de feminidad posibles sino que activamente cuestiona este modelo de feminidad y los roles sociales que la mujer debe aceptar dentro de una ideología imperante.

Nuevamente, en la Época de Oro vemos también una dicotomía entre dos elementos clave: el trabajo en equipo y el trabajo del individuo. Si bien Sailor Moon con su gran popularidad se impuso sobre todos los demás productos del género, no todos seguirían el modelo de Super Sentai para darle prioridad a los problemas emocionales y las amenidades del individuo en su búsqueda de la madurez.

Es importante notar que otra de las cualidades evidentes que diferencia la Época Clásica de la modernidad del mahō shōjo (la Época de Oro) es la inclusión de las “fuerzas del mal” como un agente repetitivo y vital en el argumento; las niñas mágicas ya no sólo poseen poderes sobrenaturales para superar los retos de su día a día, sino que ahora son agentes protectores de la paz en el mundo, en dos vías:

  • En los equipos de niñas mágicas los temas más comunes son la visión de la sexualidad femenina como forma de empoderamiento, la relación fraternal entre amigas y compañeras y el desafío directo de las normativas de género.
  • Por otra parte, en las historias de niñas mágicas solistas los temas más comunes son la visión de la emotividad y afectos personales como la forma de empoderamiento, la relación fraternal y amorosa de la mujer con el hombre y el peso dramático de buscar cumplir con las exigencias de género.

Epoca sailor moon-01

Como aclaración, para la representación de esta dicotomía de la Época de Oro también se usarán productos específicos. Si bien es evidente que Sailor Moon represente la corriente del equipo de niñas mágicas, debido a su fecha de estreno e impacto en el género, he elegido Card Captor Sakura del grupo creativo CLAMP como representante de la niña mágica solista, a pesar de surgir hasta casi terminando la década de los 90’s, debido a su impacto cultural tan importante y trascendencia en la memoria histórica del género.

Con la llegada de la Post Modernidad en el anime y manga, llegarían nuevas formas de representar a la figura femenina (ya modificadas por las revoluciones sociales simultáneas) y de producir dentro del género. Si bien la mayor carga discursiva entorno al rol de la mujer en la sociedad y sus representaciones ideológicas y sexuales correspondió a la Época de Oro, el tema seguiría como una variable constante dentro de la Post Modernidad aunque ya no sería protagónico pues aparecería una nueva inquietud: la crítica del género como tal y su deconstrucción. Aparecerían productos que abordarían las convenciones del género con la intención de evidenciarlas y reestructurar las narrativas tradicionales en pro de buscar nuevos discursos, quizá más sombríos, y abordar temas que por diez años quedaron minimizados.

Sería con la llegada de Puella Magi Madoka Magica de Gen Urobuchi que el mahō shōjo comenzaría a cuestionarse activa y abiertamente a sí mismo. Si bien existen rasgos sombríos en series precursoras como Princess Tutu, Maho Shojo Lyrical Nanoha y Uta Kata, incluso en algunos arcos de la misma Sailor Moon, estas son introducciones incidentales de problemáticas sociales como el abuso infantil, la misantropía y la violencia física explícita, mas no una labor consciente de desmontar los tropos del género desde su origen y verlos bajo una lupa.

No obstante, no todos los esfuerzos se volcarán sobre esta corriente llamada “dark magical girls” sino que también existirán productos culturales que abordarán esta misma discusión abierta sobre los tropos y su funcionalidad pero desde la ironía cómica, tocando asuntos como: los hechos fantásticos sin explicación lógica que podían suceder en el mundo del mahō shōjo, la poca o nula inclusión de los agentes masculinos a las historias, la validez de la figura idílica de la pureza femenina y la duda sobre una verdadera funcionalidad de la fraternidad femenina; por mencionar algunas. El siguiente gráfico ilustra mejor la Post Modernidad y sus dicotomías. 

epoca-madoka-01.jpg

 Este cuestionamiento constante de los tropos del género y su validez han sido explotados en dos vías: a través del discurso sombrío trasgresor y a través de la parodia cómica que se burla de la evidente repetición de los mismos patrones. Estos productos representan la nueva y actual ola del género y han comenzado a moldear los discursos comunes para introducir nuevos temas antes invisibles en el común del mahō shōjo como: la fluidez de la sexualidad como performance, la representación de la figura masculina y su relación con lo femenino, la violencia explícita y naturalizada contra la mujer moderna, la homosexualidad visible, etc.

Por supuesto, no se ha dado una separación total con las narrativas clásicas del tema, productos como Pretty Cure o un fallido Glitter Force siguen manteniendo vivo el género en su forma tradicional y han permitido que ahora otras fuerzas comerciales fuera de Japón puedan apropiarse del género y producir sus propios productos culturales, tanto en la animación como en la novela gráfica, comenzando así una globalización del género que ya no sólo depende de la exportación económica de los productos japoneses, sino un surgimiento del género como parte de las industrias creativas a nivel mundial que ya comienzan una tropicalización de las convenciones, adaptando el mahō shōjo a sus propias identidades nacionales.

Actualmente, el género se ha diversificado de tal forma que el espectro de producciones culturales y sus discursos es mucho más amplio de lo que era en la Época de Oro, desdibujando drásticamente no solo las dicotomías tradicionales, sino incluso las barreras culturales nacionales, permitiendo un crecimiento acelerado del género a nivel mundial y, con este crecimiento, una producción masiva de discursos que abordan, en mayor o menor medida, el tema que se ha mantenido constante desde sus orígenes: la representación de la feminidad y su rol en los estratos de poder social, ya sea abordándolo desde la visión de la mujer o del hombre, codificando o criticando ahora los ideales hegemónicos de esta feminidad ya no sólo según la filosofía del shōjo manga japonés, sino alrededor del mundo.

extra.jpg

Deja un comentario