¿Cuáles son las partes que integran Puella Magi Madoka Magica?
El arco de Sayaka – Cuestionando la figura del héroe
Los primeros dos arcos argumentales de Madoka Magica hacen un breve recuento de las convenciones tradicionales del género y abordan de lleno el cuestionamiento de este. Es durante estos primeros seis capítulos donde se estudia a detalle la arquitectura del género y se asimilan los elementos que pueden ser transformados y revolucionados. A partir de este punto, Madoka Magica ya no sólo desafía las convenciones tradicionales sino que las adapta a una nueva forma.
Tras una revelación importante, la serie da un giro total y reescribe todo lo que había hecho creer a la audiencia durante la primera mitad: ser una puella magi viene a un costo demasiado alto, la idea del trabajo en equipo es poco viable debido a la demanda de Semillas de Sufrimiento y Kyubey, el pequeño ayudante kawaii, es en realidad un rígido contratista con una agenda propia. Las cosas ya no pintan nada bien.
Si bien el arco anterior, como se mencionó anteriormente, Sayaka es quién hace avanzar el relato, es hasta este arco donde nos centramos en ella y su desarrollo emocional. Sayaka es la heredera de Mami y se ve a sí misma como la nueva defensora de la justicia y el bien; pero a la vez representa la transición entre la ideología del Mahou Shoujo tradicional que representa Mami y el nuevo modelo moral que tiene Kyoko.
Es a través de nuestra exploración de Sayaka el desarrollo de su personaje con lo que la serie comienza su cuestionamiento sobre la figura virtuosa del héroe. ¿Es realmente redituable o incluso posible procurar el bien como concepto utópico? ¿Bajo las condiciones del mundo en el que viven, el heroísmo es una forma conveniente de actuar? ¿Debe el héroe rechazar todo rastro de su vida personal?
Sayaka no sólo debe lidiar con la nueva idea de ser, según sus palabras, “un zombie” que funciona como máquina de pelea, sino que también debe sobreponerse a un corazón roto, producto de la unión entre Kamijo (el objeto de su afecto) y Hitomi (una de sus mejores amigas). Estos dos elementos son las grietas estratégicas para desmontar la muralla de virtud que Sayaka había construido.
A diferencia de la Sayaka motivada y alegre del arco anterior, en este la constante es una Sayaka frágil y negativa que desciende poco a poco en un espiral de depresión y autorechazo. Con este desarrollo emocional, Madoka Magica le da la razón al discurso de Kyoko acerca de la ineficiencia que representa el actuar como héroe virtuoso y que, en cambio, la verdadera supervivencia existe sólo en el actuar por el beneficio personal. Esta argumentación desmonta el marco funcional que Sayaka se había creado artificalmente y lo vuelve virtualmente inservible. Ahora Sayaka no tiene un sistema mental sobre el cual funcionar y por ello abandona todo rasgo humano, acabando con la fachada de príncipe valiente y dejando sólo una niña vulnerable que ha sido abusada por aquellos a quienes les dio su confianza. Aún así, el anime nos da un elemento aún más poderoso: conforme Sayaka se vuelve menos humana y menos virtuosa, su magia se vuelve más fuerte.
Acercándose el final del arco, vemos a Sakaya atravesar un proceso de transfiguración paulatino de una puella magi a algo menos humano pero más mágico, en un anuncio anticipado de la que sería, para muchos de los espectadores, la revelación más impactante de Madoka Magica: las brujas son, en realidad, puellas magi que han cambiado de forma tras sucumbir al sufrimiento y todo el sistema de creencias que representaba Mami era una mentira.
Este arco tiene, posiblemente, el discurso mas cargado de todo Madoka Magica y es el punto crucial para el entendimiento completo del anime y su labor revolucionaria del género.
Revisemos dos puntos importantes que nos ofrece este arco:
Sayaka – Kyoko, el contraste entre los paradigmas morales.
Madoka Magica tiene una forma estética muy evidente de contraponer a sus personajes y lo que estos representan dentro del discurso a través de elementos clásicos del Mahou Shoujo: el color y las armas en una relación de similares y opuestos, según estas binas:


Hablaremos del mensaje cruzado Mami – Homura más adelante, por ahora exploraremos la relación de Kyoko y Sayaka.
Ya hemos abordado ampliamente la función que tienen en la representación y la deconstrucción de la figura del héroe, veamos ahora sus premisas simbólicas y aportes al discurso ideológico de Madoka Magica:
Kyoko y Sayaka sufren una evolución similar pero en diferente sentido. Sayaka inicia como una puella magi que busca la virtud y la justicia como un medio para expiar su propio egoísmo (el cuál fue el medio para convertirse en una puella magi) y termina como una criatura menos que humana cuyo único propósito es destruir lo que en un inicio buscaba defender. En el caso de Kyoko, ella inicia su desarrollo de personaje como generadora del caos y un elemento casi monstruoso y termina con un sacrificio personal y desinteresado, siendo este el elemento de redención que le permite convertirse en una figura heroica. Ambas se encuentran justo en el centro, a pesar de pasar casi todo el tiempo en pantalla juntas, ya que es ese punto de equilibrio el único momento donde realmente pueden entenderse.

Considerando los térmicos comunes de la morfología del cuento, Kyoko es la sombra de Sayaka, el villano metafórico que representa la fuerza opositoria del héroe y es, como ya vimos un simil de ella misma pero en el extremo opuesto. Kyoko es entonces un punto medio entre la Sayaka con complejo de héroe y la Sayaka en forma bruja (Oktavia), es decir, el tipo de puella magi en el que se hubiera convertido de haber sucumbido a la brújula moral de Kyoko.
De primera instancia, Kyoko está ahí para ser un catalizador de Sayaka y la degeneración de su personaje. Es Kyoko quién realmente tiene la capacidad de llegar a Sayaka y comunicarle (después de ser una puella magi, Sayaka ya no escucha lo que Madoka tiene para decir, sino que recurre a un igual, pues Madoka está ya debajo en la cadena alimenticia). Es la influencia de Kyoko lo que orilla a Sayaka a su senda autodestructiva de manera aparente; sin embargo, es al final Sayaka quién termina guiando a Kyoko a su propia resolución de personaje. Es por eso que estos dos arcos tienen una división tan difuminada y parecieran ser un solo gran arco compartido, ya que uno así como ellas, no puede existir uno fuera del otro.
Sayaka, en su papel del héroe tradicional, quiere moralizar a Kyoko y llevarla a la luz pero cuando Sayaka es absorbida por la oscuridad y sucumbe a la forma de ser de Kyoko (o al menos la Kyoko que Sayaka percibe) es cuando deviene en su forma bruja.
Quisiera considerar la siguiente analogía en comparación con la pelea más importante de Sayaka en el anime: el enfrentamiento a Elsa Maria

La pelea con Elsa Maria es el momento hiato para el personaje de Sayaka y es aquí cuando cruza la línea de la convención de la chica mágica tradicional y heroica al nuevo modelo de puellas que está presentando Madoka Magica.
Elsa Maria tiene rasgos estéticos que la pueden hacer parecer un simil de Kyoko: el subtexto religioso que despliega la imagen de la bruja, el tipo de ataques que utiliza e incluso el desarrollo de pelea entre ella y Sayaka, similar al de Sayaka y Kyoko.
El enfrentamiento Sayaka-Kyoko es una constante muy utilizada en el anime, más incluso que el contraste Mami-Homura y será parte esencial del ciclo de ambos personajes que inician su relación luchando y terminan su relación luchando.
Cuando Sayaka se convierte en Oktavia y es Kyoko ahora quién intenta salvarla y llevarla a la luz, vemos un juego de roles invertidos. Ahora Sayaka es el ser caótico malvado y Kyoko el héroe virtuoso que intenta hacerla entrar en razón porque ahora Kyoko desempeña la función simbólica que antes tenía Sayaka y es por ello que, al igual que ha sido constante en la pugna de estos dos elementos, Oktavia gana la batalla, mostrando nuevamente como el heroísmo no siempre triunfa contra el mal y desafiando abiertamente esta convención del Mahou Shoujo tradicional.
Ahora, Kyoko es la nueva representación del héroe caído y así cierra el ciclo que Sayaka abrió, dándole a su personaje una resolución completa de forma vicaria.
¿Por qué entonces Kyoko no se convirtió en una bruja al igual que Sayaka? Las brujas son, según la definición del universo de Madoka Magica, el negativo de las puella magi, la forma viviente del dolor que ellas aceptan a cambio de dar esperanza. Kyoko no era una puella magi que diera esperanza y el dolor, lejos de ser un castigo, era su motor de acción. Kyoko ya era, simbólicamente, su propia bruja pero al aceptar el dolor y las maldiciones como parte de ella y de sus poderes, tenía total control de ello, elemento que falta siempre en las formas brujas: control. Incluso, las representaciones estéticas del pasado de los personajes puede confirmar esta representación simbólica:
Cuando conocemos el pasado de Mami, lo vemos en una animación tradicional de la serie. Sin embargo, al escuchar la historia de Kyoko, esta se nos presenta con la animación atípica que se utiliza en los laberintos de bruja. Esto nos simboliza como el pasado doloroso no es aquello de lo que busque escapar, como sucede con Mami, sino que es lo que usa como escudo para protegerse, Kyoko toma su pasado y lo vuelve un laberinto de bruja propio, sin cambiar de forma.
En esta premisa, la pelea con Oktavia muestra el camino de redención que Kyoko necesita: ella destruye a Oktavia, cerrando el cíclo de Sayaka y liberándola del destino que nunca quiso tener y a la vez convirtiéndose ella misma en el héroe virtuoso que Sayaka quería que fuese, cerrando su ciclo propio. Kyoko no se convierte en una bruja en Madoka Magica porque ella ya está más allá de esa forma, más allá del caos; por el contrario, encuentra una muerte que finalmente la va a dejar descansar en paz, resolviendo el rencor que lleva dentro.
La niña y la bruja – La visión de la mujer empoderada ante la sociedad
Con la transformación de Sayaka, Madoka Magica abre otra cuestión compleja y que también es convención tradicional dentro del género del Mahou Shoujo: la visión de la mujer y su ejercicio del poder en el mundo.
El Mahou Shoujo siempre ha mostrado en su discurso una imagen de la feminidad empoderada, definida de forma literal: mujeres con poder. Independientemente de si esta representación es positiva o negativa (lo cuál entra en el terreno del juicio de valor), la representación existe y es una de las convenciones más fuertes del género.
Madoka Magica juega también con estas piezas, pero lo hace a su manera, dotando al discurso representaciones vigentes de la feminidad actual.
Las puella magi son jóvenes mujeres dotadas con poderes mágicos para convertirse en guerreras de justicia y defensoras de los inocentes, esto en la convención ideal. Sin embargo, como es común en el Mahou Shoujo no sólo en Madoka Magica, estas mujeres empoderadas combaten amenazas sobrenaturales que provienen de otro mundo y no tienen (a veces poca a veces nula) una influencia mayúscula en nuestro mundo cotidiano. Las chicas mágicas pelean con monstruos que buscan destruir el mundo pero que suelen ser invisibles para el común de la población. ¿Por qué no vemos a una Sakura Kinomoto luchando contra defraudadores de bancos? ¿Por qué Mami Tomoe no apunta sus mosquetes a políticos corruptos? ¿Qué hacen las Sailor Senshi cuando se declara una guerra civil? Las chicas mágicas, a pesar de ejercer un gran poder mágico, siguen atadas a las reglas establecidas por la hegemonía ideológica en un mundo que sigue funcionando de manera estructuralmente patriarcal.
Así, las chicas mágicas son deseables y aclamadas mientras defienden el bien y el status quo del mundo, llevando sus peleas a un mundo mágico separado del nuestro, sin intervenir en nuestra cotidianidad. ¿Quiénes son los agentes que sí dañan a las esferas sociales? Los villanos. En Madoka Magica las niñas mágicas son invisibles para el mundo, hombres y mujeres adultos desconocen su existencia a pesar del impacto positivo que ellas pueden tener en sus vidas; sin embargo, quienes sí se meten con la sociedad son las brujas, ellas matan y torturan inocentes pues son más poderosas que ellos en una estructura alimenticia en que sólo las puella magi pueden sobreponerse a estos depredadores mágicos.
¿Qué representa esta relación de víctima depredador y la completa alienación de la niña mágica? Kyubey mismo ofrece una explicación breve y concisa del asunto al final del arco de Sayaka, durante su escena de transformación: “en este mundo a las mujeres jóvenes se les llama niñas, por eso es adecuado que el término para una bruja que aún no ha madurado sea una niña mágica”.
En la sociedad hegemónica existen reglas que ni siquiera estos agentes con poder mágico pueden desafiar o, de lo contrario, dejarán de ser defensores del orden común y se convertirán en amenazas. Momentos antes de la transformación de Sayaka en Oktavia, ella escucha una conversación misógina y poco agradable entre dos hombres en el tren. Sayaka entonces los enfrenta y los desafía, apuntando el hecho de que lo que hacen es incorrecto, segundos después la veremos convertirse en Oktavia.

Madoka Magica denuncia la posición subyugada que posee la mujer en los roles de poder social utilizando las convenciones clásicas del género y reformándolas de tal manera que el bien y el mal se funden en un sólo elemento: la puella magi, así ya no son una dicotomía que parte de conceptos aislados sino que este mismo elemento desempeña ambas funciones, según el tercero que reciba el beneficio; es decir: cuando es buena y protege, siguiendo las reglas de la hegemonía, la consideramos como una puella magi, una chica hermosa que actúa como guerrera de virtud; pero cuando nos agrede y ejerce el poder en contra de la ideología dominante, esta se convierte en una bruja, un ser horrible al que es necesario someter y destruir.
Con esto, el discurso de Madoka Magica nos deja ver en una perspectiva cruel como ni siquiera el poder mágico ofrece una verdadera emancipación y que la mujer sigue dependiente y sometida a las reglas establecidas por una mayoría imperante, pues su ejercicio del poder debe hacerse desde las reglas de las esferas superiores o sino se convertirá en una amenaza a la que hay que perseguir.
Kyubey es aquí el elemento clave sobre el que descansa esta “falsa emancipación” ya que es en él en quién se refleja y se simboliza esta dominación hegemónica que es juez y parte moral en los mecanismos bajos los que funciona la sociedad moderna. Kyubey crea y dirige puellas magi, explotando sus deseos y tomando ventaja de sus poderes para cumplir una función que está, esencialmente, enmascarada de un concepto ambivalente: “el bien mayor”. Con ello, Kyubey termina adoptando el rol del antagónico real de la serie mas no del “villano” per se ya que su demagogia y lógica perversa lo delatan como una fuerza que simplemente representa un estilo de vida y un paradigma moral diferente pero no necesariamente incorrecto o malvado. Nuevamente, Madoka Magica se esfuerza por alejarse de las dicotomías clásicas del bien y el mal y ofrecer un dilema ético aún más complejo, mostrando a la vez la posición desventajosa que la mujer desempeña en estos haberes sociales y representando una perspectiva más oscura de la feminidad moderna.

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